El pasado 9 de abril, la Universidad Pablo de Olavide y la Universitat Jaume I invistieron como doctor honoris causa al historiador ecuatoriano Enrique Ayala Mora, catedrático de Historia de América Latina de la Universidad Andina Simón Bolivar (Ecuador), en una ceremonia académica conjunta celebrada en el Paraninfo de la UPO y presidida por el rector de la Universidad Pablo de Olavide, Francisco Oliva Blázquez, y la rectora de la Universitat Jaume I, Eva Alcón Soler. El acto ha reconocido la trayectoria intelectual, científica y académica de una de las figuras más destacadas de la historiografía latinoamericana contemporánea.
Enrique Ayala Mora ha sido apadrinado por los doctores Justo Cuño Bonito, de la Universidad Pablo de Olavide, y Manuel Chust Calero, de la Universitat Jaume I. Debido a motivos de salud del profesor Ayala, la lectura de la lección magistral la ha realizado en su nombre Ana María Canelos Aragón, coordinadora general del Colegio de América.
En su intervención, la rectora de la Universitat Jaume I, Eva Alcón, ha subrayado el valor simbólico y académico de esta investidura compartida y ha destacado que «con este honoris causa, apelamos al valor de la cooperación y la construcción de espacios compartidos de conocimiento. Las universidades debemos ser puentes de diálogo, espacios de pensamiento crítico y motores de colaboración internacional, basados en la confianza y el respeto mutuo». La rectora ha enmarcado además este reconocimiento en una trayectoria de colaboración entre la UJI, la UPO y la Universidad Andina Simón Bolívar.
En el transcurso de la ceremonia, el rector de la Universidad Pablo de Olavide ha destacado una de las dimensiones que considera más valiosas de la obra de Enrique Ayala Mora: su capacidad para combinar el rigor académico con la divulgación científica. En este sentido, resaltó el valor «propedéutico, divulgativo y pedagógico» de Resumen de Historia del Ecuador, una obra convertida en manual de referencia, y reivindicó la divulgación como una herramienta esencial para acercar la ciencia y el conocimiento a la sociedad, especialmente en un contexto marcado por el auge de los discursos anticientíficos y el descrédito del saber experto.
