El rebrote de ladrillo

Noticias sectoriales

FEB
4
El rebrote de ladrillo

El rebrote de ladrillo

En la Galicia donde todavía se desconocían vocablos como prima de riesgo, algunas facultades de Informática tuvieron que reducir sus plazas por falta de vocaciones. Había otros potentes incentivos: un operario de la construcción podía ganar más dinero que un ingeniero informático con experiencia. Pero ahora las postales son otras. El ladrillo ha experimentado su particular «jueves negro» — como el día en que estalló la Gran Crisis de 1929— solo que en lugar de un plazo tan breve el desplome del sector se ha prologando durante varios años, y se puede decir que los agentes ya se han levantadodespués de haber tocado fondo.

«Se está evolucionando bastante bien», «se está empezando a edificar», «hay ansia de volver», son frases comunes entre trabajadores y empresarios, conscientes aún así de que la época dorada del cemento se ha despedido para no volver. El presidente de la Asociación de Empresarios de la Constricción en Orense, Eligio Nieto, apunta a factores como los tipos de interés por los suelos o el comportamiento irregular de la Bolsa para explicar las razones del rebrote. «Como en el banco no pagan nada, entonces la gente está comprando vivienda para alquilar», sentencia. El último informe de la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein) apunta a los problemas de ciudades como Vigo, La Coruña o Santiago para ampliar su parque de viviendas en alquiler; lo que convierte la inversión en un potencial foco de rentabilidad.

Sin embargo, Eligio Nieto no oculta cierto cierto pesar. Estima que el 75% de las operaciones se cierran sobre viviendas usadas, cuando los ahorradores suelen mostrarse más inclinados a pagar por un piso nuevo. El problema: no los hay. La causa: Nieto apunta a obstáculos como la falta de planes de ordenación urbanística en vigor. Ocurre así en Orense, donde según el presidente de la patronal algunos promotores mostraron su interés por construir varios bloques de 24 viviendas, capaces de generar carga de trabajo para «cerca de 2.000 personas». La falta de PXOM, dice, la abortó.